En Recorriendo Destinos te invitamos a descubrir los secretos mejor guardados de la Patagonia.
1. El origen de su nombre: ¿Gigantes en el sur?
Cuando Hernando de Magallanes llegó a estas costas en 1520, llamó a los nativos (tehuelches) «Patagones». Según las crónicas de la época, los exploradores creyeron que eran gigantes debido al gran tamaño de sus huellas (exageradas por las pieles de guanaco que usaban como calzado).
2. Es la «Capital Mundial de los Dinosaurios»
La Patagonia argentina es el hogar del Patagotitan mayorum, el dinosaurio más grande jamás descubierto. Medía casi 40 metros de largo y pesaba lo mismo que 10 elefantes africanos. Puedes ver sus restos en el Museo Egidio Feruglio en Trelew.
3. El Glaciar Perito Moreno ¡no está en retroceso!
A diferencia de la gran mayoría de los glaciares del mundo que retroceden por el cambio climático, el Perito Moreno es uno de los pocos que se encuentra en equilibrio. De hecho, a veces avanza, provocando las famosas rupturas del puente de hielo.
4. El tercer reservorio de agua dulce del planeta
Los Campos de Hielo Patagónicos (Norte y Sur) constituyen la tercera reserva de agua dulce más grande del mundo, solo superada por la Antártida y Groenlandia.
5. El viento puede alcanzar velocidades de huracán
En la estepa patagónica y en ciudades como Río Gallegos o Comodoro Rivadavia, las ráfagas de viento pueden superar los 120 km/h. ¡Es por eso que los árboles en algunas zonas crecen inclinados («árboles bandera»)!
6. Un pueblo galés en medio de la estepa
En la provincia de Chubut, pueblos como Gaiman y Trevelin mantienen vivas las tradiciones de los colonos galeses que llegaron en 1865. Aún puedes disfrutar del «Té Galés» con su famosa torta negra.
7. La Cueva de las Manos: Arte de 9.000 años
En Santa Cruz, la Cueva de las Manos es Patrimonio de la Humanidad. Las pinturas rupestres tienen más de 9.000 años y muestran siluetas de manos hechas con pigmentos naturales. Es una de las expresiones artísticas más antiguas de Sudamérica.
8. El Fitz Roy: La montaña que «echa humo»
Los antiguos habitantes llamaban al Monte Fitz Roy «Chaltén», que significa «montaña que humea». Esto se debe a que las nubes suelen quedar atrapadas en su cima, dando la impresión de que el pico es un volcán en actividad.
9. Ushuaia no es «técnicamente» la ciudad más austral
Aunque Ushuaia ostenta el título comercial de «Ciudad del Fin del Mundo», la localidad chilena de Puerto Williams, al otro lado del Canal Beagle, fue recategorizada como ciudad recientemente, quitándole el récord geográfico.
10. El hogar de la colonia de pingüinos más grande
En Punta Tombo, Argentina, se encuentra la mayor reserva continental de pingüinos de Magallanes. ¡Más de un millón de ejemplares llegan cada año para reproducirse!
11. Un desierto que fue bosque
En la Patagonia central existen bosques petrificados (como el de Jaramillo). Hace 150 millones de años, esta zona era una selva húmeda con árboles gigantescos que se convirtieron en piedra tras erupciones volcánicas.
12. La leyenda del Nahuelito
Al igual que el monstruo del Lago Ness, el Lago Nahuel Huapi en Bariloche tiene su propia leyenda: el Nahuelito, una supuesta criatura acuática prehistórica que habita en las profundidades.
13. La Carretera Austral: Un desafío de ingeniería
La famosa Ruta 7 de Chile tiene 1.240 kilómetros y gran parte de ella atraviesa zonas donde antes solo se podía llegar por mar o aire. Su construcción fue uno de los proyectos más difíciles y costosos de la historia chilena.
14. Un paraíso para el avistaje de ballenas
La Península Valdés es uno de los pocos lugares del mundo donde se puede ver a la Ballena Franca Austral realizar «varamientos intencionales» (las orcas salen del agua para cazar lobos marinos), un comportamiento único en el mundo.
15. Cielos limpios para la astronomía
Debido a la baja densidad de población y la escasa contaminación lumínica, la Patagonia es un lugar privilegiado para la astrofotografía y la observación de estrellas.
