Puerto Madryn recibe a los visitantes como una ciudad moderna, activa y con una infraestructura turística de primer nivel.
Su fisonomía urbana combina una extensa costanera llena de vida, paradores gastronómicos frente al mar y una arquitectura que mira constantemente al Golfo.
Es una ciudad donde se camina con mucho placer por su costanera, pero también se maneja cómodamente. Estuvo bien planificada con una cuadrícula casi perfecta de calles. Varias de sus arterias son anchas avenidas que permiten fluidez en el tráfico.
Puerto Madryn es la puerta de entrada a la Península Valdés, reserva de biósfera y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
La fauna marina que se encuentra a pocos kilómetros —y a veces a metros— del centro de la ciudad, es sencillamente espectacular.
Puerto Madryn es la más importante de las playas patagónicas sobre el Océano Atlántico. Es una ciudad con una fuerte atracción turística.
En efecto, tiene dos temporadas altas: Durante el verano las playas están llenas de gente que disfruta del sol y el agua.
Durante otoño, invierno y primavera, la atracción es el avistaje de ballenas, que trae turistas de todo el mundo.
La oferta de alojamiento es realmente impresionante: A las hosterías, aparts y hoteles establecidos en la ciudad, se le suman gran cantidad de complejos de departamentos y edificios enteros de alquiler temporario.
Del centro hacia el sur la sucesión de balnearios es ininterrumpida. Una cantidad de playas y estructuras de balneario como pocas ciudades turísticas en el país.
A esto hay que agregar que Puerto Madryn tiene un atracadero de aguas profundas apto para grandes cruceros, lo cual le da un aporte aún mayor a la demanda turística de la ciudad durante todo el año (a pesar que se trata de turismo extranjero y de alto poder económico, no consumen alojamiento y muy poco en restaurantes).
Por las características de su atracadero, es el lugar elegido por varias líneas de como puerto intermedio hacia la Antártida, canales fueguinos o los fiordos chilenos.
Esto le otorga al centro de la ciudad una particularidad adicional, cuando los pasajeros bajan de a cientos y recorren los atractivos más cercanos, llenan los negocios y las casas de te.






