El exterior de Versalles. Saliendo del Palacio
La Terraza y la Escalinata de Latona Es el primer gran espacio al salir del palacio por la fachada trasera. Desde la terraza se tiene la mejor vista del eje central de los jardines. Se trata de una perspectiva perfectamente simétrica que se extiende 3 km hasta el horizonte. La escalinata baja hacia la Fuente de Latona, el punto de partida del recorrido.
Fuente de Latona La primera y más simbólica del eje central. Representa a Latona (madre de Apolo y Diana) rodeada de campesinos transformándose en ranas y tortugas, según la mitología. Tiene varios niveles concéntricos y cuando funciona es muy llamativa. Es el arranque del eje principal de los jardines.
Las principales Fuentes
Fuente de Apolo Al final del eje central, antes del Gran Canal. Apolo emerge del agua en su cuadriga solar que es la escultura más imponente de los jardines. Cuando está en funcionamiento (fines de semana en temporada) el espectáculo es notable.
Fuente de Neptuno En el extremo norte de los jardines, la más grande de todas. 99 surtidores crean una cortina de agua enorme. Vale la pena el desvío. Es menos visitada que las del eje central y en los días de grandes jeux d’eau (juegos de agua) es espectacular.
Las fuentes de los Parterre Justo al pie del palacio hay cuatro fuentes más pequeñas organizadas en los parterres de flores: las de los ríos de Francia (norte y sur). Son más discretas pero están perfectamente integradas al diseño simétrico.
Los caminos y Parterres
El Parterre d’Eau Los dos grandes estanques rectangulares justo detrás del palacio, con esculturas de bronce representando los ríos de Francia. Es el primer espacio que se ve al salir y uno de los más fotografiados.
Las Bosquetes (bosquecillos) A ambos lados del eje central hay una docena de pequeños jardines secretos escondidos entre setos altos. Cada uno tiene su propia fuente, diseño y nombre.
Los más destacados son la Sala de Baile (anfiteatro vegetal con cascadas), la Colonnade (círculo de columnas de mármol) y el Laberinto (reconstruido en su ubicación original). Son los lugares más tranquilos y menos transitados de los jardines.
El Parterre du Midi y el Parterre du Nord A los costados del palacio, con vistas diferentes: el del sur da al Orangerie (el invernadero más grande del mundo, con 3.000 naranjos), y el del norte tiene su propia fuente piramidal y conduce a la Fuente de Neptuno.
El Orangerie Debajo del Parterre du Midi. El edificio en sí es impresionante — diseñado por Mansart, con 155 metros de largo. En primavera y verano los naranjos están afuera formando avenidas. Entrada incluida con el ticket de jardines.
El Gran Canal
Es el eje de agua que se extiende 1,5 km desde la Fuente de Apolo hacia el horizonte. Es el corazón del parque lejano. Se puede:
- Caminar a lo largo del canal por sus avenidas arboladas
- Alquilar botes a remo (disponibles en la orilla, precio moderado) — muy recomendable
- Tomar el pequeño tren que recorre los jardines cuando merecemos ese descanso
El canal tiene forma de cruz — el brazo transversal lleva al Gran Trianon por un lado y a la Menagerie (antigua área de animales) por el otro.
Los Trianones (zona más alejada. Unos 30 min caminando)
Gran Trianon (Trianon de Mármol) Palacete de mármol rosa construido por Luis XIV como retiro privado. Su jardín tiene una escala más íntima y humana que el jardín principal — perfecto para descansar. Requiere ticket separado o el pasaporte completo de Versalles.
Pequeño Trianon Más pequeño aún, fue el retiro favorito de María Antonieta. El jardín inglés que lo rodea es completamente distinto al diseño formal francés — irregular, natural, con un lago pequeño y ruinas artificiales románticas.
El Hamlet de la Reina (Hameau de la Reine) Adyacente al Pequeño Trianon. Una aldea campestre artificial que María Antonieta mandó construir para escapar de la vida cortesana — con molino, lago, granjas reales y casitas de techo de paja. Es uno de los rincones más curiosos y menos esperados de todo Versalles.
Una recomendación esencial. Hay varios lugares para comer dentro del palacio de Versalles. Pero hay una alternativa mucho más conveniente y que permite disfrutar mucho más del lugar (salvo si llueve).
Muy cerca del palacio, en el pueblito Versalles, hay despensas y pequeños mercados. Comprar pan, fiambre, queso (brie u otro francés) y todo lo necesario para sándwiches y llevarlo al recorrido. El inmenso jardín tiene infinidad de lugares para sentarse (en bancos, en el paso, a la vera de una fuente…) y hacer un improvisado picnic. Será mucho más barato, pero con productos elegidos especialmente y en un entorno impagable…
📍 Consejo de viaje
Si quieres recorrer, y analizar las alternativas para recorrer el Palacio, es bueno hacerlo en forma autónoma. Para eso, hay disponibles mapas, itinerarios y explicaciones históricas detalladas. Puedes hacerlo con la guía completa de París disponible en Recorriendo Destinos.
